Demoras en los trenes Mitre, Sarmiento y Roca por un nuevo control
Los trenes Mitre, Sarmiento y Roca registraron demoras y cancelaciones durante la mañana por la implementación de un nuevo protocolo digital de alcoholemia para conductores y guardas. Trenes Argentinos informó que el servicio comenzó a normalizarse después de la hora pico.

Las demoras en los trenes Mitre, Sarmiento y Roca afectaron a miles de pasajeros durante las primeras horas del lunes, luego de que Trenes Argentinos pusiera en marcha un nuevo protocolo de control de alcoholemia y sustancias para el personal de conducción y los guardas. La modificación incorporó tablets y una modalidad de atención médica remota, pero durante su primera implementación generó demoras, cancelaciones y largas esperas en las principales estaciones.
Las demoras en los trenes Mitre, Sarmiento y Roca comenzaron al inicio de la jornada y se extendieron durante más de cuatro horas, en un momento de alta demanda para el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires. La situación alteró la circulación de los pasajeros que utilizan estos servicios para llegar a sus trabajos, escuelas, centros de salud y otros puntos de actividad cotidiana.
Según informó Trenes Argentinos, el inconveniente estuvo relacionado con la puesta en funcionamiento de cambios en el protocolo de control de alcoholemia y sustancias aplicado a conductores y guardas antes de iniciar cada turno. La empresa señaló que la implementación se realizó por primera vez de manera simultánea en las líneas que opera y que el sistema fue sometido a una situación de alta exigencia para evaluar su funcionamiento.
Con el transcurso de la mañana, los servicios comenzaron a regularizarse de manera gradual. Sin embargo, al momento de las primeras actualizaciones oficiales todavía persistían dificultades en algunos ramales de la línea Roca, mientras que otros recorridos del Mitre y el Sarmiento también presentaban cancelaciones o circulación limitada por motivos adicionales.
demoras en trenes: Por qué el nuevo control de alcoholemia provocó demoras
La modificación no eliminó los controles de seguridad, sino que cambió la forma en que se realizan y se registran. Hasta ahora, las evaluaciones se desarrollaban de manera presencial con participación de personal médico y de enfermería en las distintas bases operativas. El nuevo esquema mantiene la intervención de enfermeros en el lugar y reserva la participación médica directa para los casos en los que aparezca un resultado positivo o sea necesaria una evaluación profesional.
Además, el sistema incorpora herramientas digitales para completar las planillas y cargar la información. La intención oficial es mejorar la trazabilidad de los datos, ordenar los procedimientos y utilizar de otra manera los recursos humanos disponibles. En la práctica, durante la primera jornada se registraron problemas de conexión y tiempos más extensos para finalizar cada control.
Trabajadores ferroviarios consultados por medios de comunicación señalaron que el uso de tablets y la menor presencia de personal de enfermería y médicos habría aumentado el tiempo necesario para habilitar a cada empleado. Según esas declaraciones, una tarea que antes podía resolverse en pocos minutos pasó a extenderse considerablemente, con impacto directo sobre la salida de las formaciones.
Un cambio operativo aplicado en plena hora pico
La principal dificultad se produjo porque el nuevo mecanismo comenzó a utilizarse en una jornada con alta concentración de servicios y personal. Si los controles previos al inicio de cada turno se demoran, las formaciones no pueden salir con normalidad, aunque se encuentren disponibles en las estaciones o los talleres. El efecto se multiplica cuando varios conductores y guardas deben completar el procedimiento al mismo tiempo.
La Unión Ferroviaria cuestionó la forma en que se implementó el cambio. Rubén “Pollo” Sobrero sostuvo que los controles son necesarios, pero criticó que el nuevo procedimiento haya generado demoras de entre 30 y 40 minutos, según sus declaraciones. El dirigente reclamó que se agilice el sistema o que se retome provisoriamente el esquema anterior hasta resolver las fallas operativas.
Qué líneas ferroviarias tuvieron problemas durante la mañana
Las dificultades alcanzaron a los principales ramales del Mitre, el Sarmiento y el Roca. En la línea Mitre, el servicio hacia Tigre circuló de manera limitada debido a una colisión ocurrida en el paso peatonal 25 de Mayo. Por ese incidente, no hubo circulación entre Victoria y Tigre durante parte de la mañana. El recorrido Villa Ballester-Zárate, además, registró cancelaciones vinculadas con problemas técnicos.
En el Sarmiento, el trayecto entre Once y Moreno logró normalizarse luego de las demoras iniciales. En cambio, el servicio Merlo-Lobos fue cancelado por inconvenientes técnicos. Esta combinación de causas hizo que no todas las interrupciones de esa línea estuvieran relacionadas exclusivamente con el nuevo protocolo de control.
En la línea Roca, las complicaciones alcanzaron a varios ramales. Entre los recorridos que continuaban con dificultades se encontraban Constitución-Alejandro Korn, Constitución-Bosques vía Quilmes, Constitución-Bosques vía Temperley, Constitución-Ezeiza y Constitución-La Plata. La empresa informó que el resto de los servicios avanzaba hacia una normalización progresiva.
Mientras tanto, las líneas San Martín, Belgrano Sur y Urquiza funcionaron con normalidad, de acuerdo con la información difundida durante la jornada. La diferencia entre las líneas permitió que algunos pasajeros buscaran recorridos alternativos, aunque esas opciones no siempre resultan viables por la distancia, la falta de combinaciones directas o el costo adicional.
El antecedente de la tragedia de Once y la importancia del control
Los controles de alcoholemia y sustancias forman parte de las medidas de seguridad adoptadas para el personal ferroviario. Un trabajador de la línea Roca recordó que el procedimiento se aplica desde la tragedia de Once, ocurrida en 2012, y que desde entonces integra las condiciones previas para tomar servicio.
La necesidad de verificar el estado de quienes conducen las formaciones o cumplen funciones esenciales a bordo no está en discusión entre las partes. El conflicto surgió por la velocidad y la confiabilidad del nuevo método. En un sistema ferroviario de alta frecuencia, una demora administrativa que se repite en cada base puede transformarse rápidamente en cancelaciones, acumulación de pasajeros y pérdida de regularidad.
Desde el punto de vista de la seguridad, la digitalización puede ofrecer ventajas si permite conservar registros completos, identificar horarios, asociar cada control con un trabajador y facilitar auditorías posteriores. Sin embargo, esos beneficios dependen de que existan conectividad estable, equipos disponibles, personal capacitado y un procedimiento alternativo para los casos en que falle la red o el dispositivo.
La explicación oficial sobre la modalidad digital
Trenes Argentinos explicó que el nuevo modelo busca modernizar los procedimientos y mejorar el seguimiento de la información. La empresa indicó que la atención médica quedará organizada mediante una base rotativa, con disponibilidad profesional permanente para intervenir cuando un resultado requiera una evaluación específica.
El esquema pretende evitar que haya médicos trasladándose de manera constante entre todas las bases operativas. En su lugar, el personal de enfermería realiza el control presencial y el médico participa a distancia cuando corresponde. La propuesta puede reducir desplazamientos y ordenar la asignación de recursos, aunque la primera experiencia evidenció que la transición todavía necesita ajustes.
La empresa también informó que trabaja junto con el proveedor del sistema para corregir los mecanismos de funcionamiento y reducir los tiempos asociados a los controles. La respuesta apunta a resolver tanto los inconvenientes de conectividad como la carga de datos y la coordinación entre las distintas bases ferroviarias.
La situación del transporte se suma a los problemas con la tarjeta SUBE
Las demoras ferroviarias ocurrieron pocos días después de otro inconveniente que había afectado a usuarios de distintas líneas: el mal funcionamiento del sistema de la tarjeta SUBE, único medio de pago habilitado para viajar en los trenes. Ambos episodios tuvieron causas diferentes, pero provocaron un efecto similar: pasajeros que no pudieron completar su viaje en los horarios previstos.
Para quienes dependen diariamente del ferrocarril, la combinación de fallas operativas, interrupciones técnicas y dificultades de acceso puede generar consecuencias concretas. Una demora prolongada puede implicar llegadas tarde al trabajo, pérdida de turnos médicos, problemas para retirar a menores o gastos adicionales en colectivos, taxis y aplicaciones de transporte.
El episodio también expone la importancia de contar con información clara y rápida. Cuando una línea funciona con restricciones, los usuarios necesitan saber si el problema afecta a todo el recorrido, a una estación determinada o a un tramo específico. Esa información permite decidir entre esperar, combinar con otra línea o modificar el horario de salida.
Cómo puede afectar la irregularidad ferroviaria a comercios y empresas
Las interrupciones en los trenes no impactan únicamente en los pasajeros. Comercios ubicados cerca de estaciones, industrias que reciben trabajadores en turnos fijos y empresas de servicios también pueden sufrir cambios en la llegada del personal y en la circulación de clientes. En zonas donde el tren es el medio principal de conexión, una mañana con cancelaciones puede reducir el movimiento comercial y alterar la organización de toda la jornada.
Las compañías que dependen de horarios precisos suelen necesitar alternativas temporales, como flexibilizar el ingreso, reorganizar turnos o reforzar la comunicación interna. No se trata de reemplazar de manera permanente al ferrocarril, sino de anticipar qué procedimientos aplicar cuando la información oficial anuncia demoras importantes.
Para los pasajeros, la medida más útil es consultar el estado del ramal antes de salir y revisar si la afectación corresponde al protocolo de seguridad, a un desperfecto técnico o a un incidente puntual. Esa distinción ayuda a estimar si el servicio puede recuperarse durante la mañana o si resulta necesario buscar otra combinación.
Qué cambia para la previsibilidad del servicio ferroviario
La implementación del nuevo control de alcoholemia mostró que una modificación orientada a mejorar la seguridad también debe contemplar la continuidad operativa. El desafío para Trenes Argentinos será encontrar un equilibrio entre controles rigurosos, registros confiables y tiempos compatibles con la frecuencia prevista de cada línea.
La experiencia de esta jornada puede servir para ajustar la capacitación, reforzar la conectividad en las bases y establecer procedimientos de contingencia. También será relevante observar si las próximas aplicaciones del sistema mantienen las demoras iniciales o si los tiempos se reducen una vez superada la etapa de adaptación.
Para los negocios digitales vinculados con movilidad, comercio y servicios, la irregularidad del transporte vuelve más importante ofrecer información actualizada sobre horarios, accesos y alternativas. Los sitios y aplicaciones que publiquen datos verificados de manera clara pueden ayudar a los usuarios a tomar decisiones, pero deberán evitar presentar como definitivos datos que cambian durante la jornada.
La normalización posterior a la hora pico permitió recuperar buena parte de los recorridos, aunque algunos ramales del Roca y servicios específicos del Mitre y el Sarmiento continuaron condicionados por inconvenientes propios. La información original de la jornada fue publicada por Clarín, a partir de datos de la empresa, testimonios de trabajadores y declaraciones gremiales.
El caso deja una enseñanza concreta para usuarios y operadores: los controles de seguridad son indispensables, pero cualquier cambio en un sistema de transporte masivo necesita pruebas graduales, capacidad de respuesta y canales de información eficaces. La evolución del nuevo protocolo permitirá saber si las demoras fueron propias de la puesta en marcha o si todavía quedan problemas estructurales por resolver.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se demoraron los trenes Mitre, Sarmiento y Roca?
Las demoras se produjeron principalmente por la implementación de un nuevo protocolo de control de alcoholemia y sustancias para conductores y guardas. El sistema incorporó tablets y participación médica remota, pero durante su primera aplicación se registraron tiempos de carga y validación más extensos. También hubo problemas técnicos e incidentes puntuales en algunos ramales.
¿El nuevo protocolo reemplazó los controles de seguridad?
No. El control de alcoholemia y sustancias continúa siendo obligatorio para el personal ferroviario antes de tomar servicio. El cambio se relaciona con la modalidad de registro y atención: el personal de enfermería realiza el procedimiento en la base y se prevé intervención médica remota cuando aparece un resultado positivo o se necesita una evaluación profesional.
¿Qué líneas funcionaron con normalidad durante la mañana?
De acuerdo con la información difundida durante la jornada, las líneas San Martín, Belgrano Sur y Urquiza circularon con normalidad. En el Mitre, Sarmiento y Roca el servicio comenzó a recuperarse después de la hora pico, aunque algunos ramales continuaron con restricciones por problemas técnicos, incidentes o cancelaciones.
¿Cuándo comenzaron a normalizarse los servicios afectados?
Las demoras se extendieron durante más de cuatro horas y la normalización comenzó de manera progresiva después de las 10 de la mañana, una vez superada la hora pico. Trenes Argentinos informó que trabajaba con el proveedor del sistema para reducir los tiempos del nuevo procedimiento y corregir las dificultades detectadas.
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