Juicio por la muerte de Maradona: qué pasará tras el escándalo médico
El segundo juicio por la muerte de Diego Maradona entra en su tramo decisivo luego de que se detectara que estudios atribuidos al exfutbolista pertenecían en realidad a su padre, Don Diego.

El juicio por la muerte de Maradona atraviesa una etapa decisiva después de que una defensa advirtiera que estudios de laboratorio utilizados en la Junta Médica correspondían a Diego Maradona padre, conocido como Don Diego o Chitoro, y no al exfutbolista. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro volverá a escuchar a especialistas para determinar si el error modifica sus conclusiones y qué valor conservará esa prueba dentro del proceso.
El segundo debate oral por la muerte de Diego Armando Maradona se acerca a su etapa final de producción de prueba, pero una confusión en documentación médica abrió una discusión que puede influir en los alegatos y en la valoración del material pericial. La controversia surgió durante el análisis de estudios de laboratorio incorporados al expediente de la causa.
La información fue detectada en el marco de la Junta Médica, uno de los bloques centrales del juicio porque allí se reunieron evaluaciones de distintos especialistas sobre el estado de salud del exjugador y las circunstancias que rodearon su fallecimiento. Durante una audiencia se advirtió que determinados análisis realizados entre 2011 y 2015 habían sido tomados como si pertenecieran a Diego Maradona, aunque en realidad correspondían a su padre.
El episodio generó cuestionamientos de las partes acusadoras y obligó al tribunal a ordenar nuevas explicaciones. La próxima audiencia incluirá los testimonios del nefrólogo Hernán Trimarchi, el cardiólogo Gustavo Di Niro y el hepatólogo Fernando Cairo. Los dos primeros deberán ratificar o revisar las conclusiones que habían formulado a partir de la documentación observada.
Juicio por la muerte de Maradona: cómo apareció el error en los estudios
La confusión quedó expuesta durante la declaración del nefrólogo Hernán Trimarchi. El profesional había analizado valores de creatinina plasmática, un indicador utilizado habitualmente para evaluar el funcionamiento renal, y los había relacionado con otros órganos, entre ellos el corazón. La defensa de Nancy Forlini, coordinadora de Swiss Medical, detectó poco antes del contrainterrogatorio que esos resultados no pertenecían al paciente fallecido en noviembre de 2020.
Los estudios habían sido realizados en 2015, el mismo año en que murió Don Diego, el padre de Maradona. Según la documentación incorporada posteriormente, el problema se originó en la forma en que estaban identificados ambos pacientes dentro de un sistema de laboratorio. Durante un período, los registros de los dos quedaron asociados al nombre “Diego Armando Maradona”, aunque podían diferenciarse mediante otros datos internos, como el número de afiliado o la historia clínica.
El dato resulta relevante porque la creatinina y otros valores de laboratorio pueden formar parte de una evaluación médica más amplia. Un resultado aislado no permite por sí solo reconstruir el estado clínico de una persona, pero sí puede influir en la interpretación de la función renal cuando es revisado junto con antecedentes, diagnósticos, síntomas y estudios complementarios.
La defensa sostuvo que se trató de un error involuntario cometido en el circuito administrativo y de laboratorio de Swiss Medical. Los representantes de la empresa explicaron que, durante el período involucrado, todavía no existía una integración automática entre los sistemas de gestión hospitalaria, los registros de laboratorio y el programa utilizado para cargar los resultados. La información se ingresaba manualmente, lo que aumentaba el riesgo de duplicaciones o asociaciones incorrectas.
Qué documentación secuestró el tribunal en Swiss Medical
Después de que la fiscalía solicitara precisiones, los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón ordenaron medidas para establecer cómo llegó la información al expediente y quién intervino en su suministro. La investigación documental incluyó historias clínicas y estudios médicos correspondientes a un período amplio, desde agosto de 2011 hasta junio de 2025.
Las diligencias se realizaron en el Sanatorio De los Arcos y en la sede central de Swiss Medical. En la casa matriz, según la información difundida durante el juicio, no se encontró la documentación requerida. En el sanatorio, en cambio, fueron secuestradas alrededor de 59 páginas relacionadas con estudios médicos y análisis de laboratorio de Diego Maradona.
Entre los documentos entregados había una carta firmada por la jefa del laboratorio de la prepaga. Allí se describió el mecanismo utilizado para cargar los estudios en 2015 y se explicó que, tras la admisión inicial de Don Diego en el sistema Labcore, en algún momento se incorporó el segundo nombre “Armando”. Como consecuencia, los análisis del padre quedaron bajo una identificación que podía confundirse con la del hijo.
La empresa señaló que el número de afiliado y el número de historia clínica permitían distinguir ambos legajos al consultar o imprimir los estudios. Sin embargo, la documentación no incluía de manera visible otros datos que suelen facilitar la identificación, como el número de documento, la fecha de nacimiento o la edad. Esa ausencia es uno de los aspectos que ahora deben ser considerados al evaluar la trazabilidad de la prueba.
Por qué la Junta Médica ocupa un lugar central en el debate
La Junta Médica reunió a 22 peritos y sus conclusiones forman parte de los elementos que las partes utilizan para discutir el estado de salud de Maradona, el tratamiento recibido y la evolución de su cuadro. La acusación sostiene que el exfutbolista atravesó un deterioro que derivó en una agonía prolongada antes de su muerte por un edema agudo de pulmón. Las defensas, en cambio, cuestionan distintos aspectos de la atención y de la interpretación de las pruebas.
La importancia de la Junta no significa que sus conclusiones determinen por sí solas el veredicto. En un juicio oral, los jueces deben valorar el conjunto de la evidencia: testimonios, historias clínicas, pericias, comunicaciones, actuaciones médicas y explicaciones brindadas en audiencia. La discusión actual se concentra en saber si la utilización de estudios pertenecientes a otra persona afecta una parte específica del análisis o si compromete todo el trabajo pericial.
El error tiene una dimensión técnica y otra procesal. Desde el punto de vista médico, los especialistas deberán explicar si los valores equivocados fueron determinantes para sus conclusiones o si solo representaron un elemento secundario dentro de una evaluación más extensa. Desde el punto de vista judicial, las partes pueden pedir que esa información sea excluida, que se repita una evaluación o que se limite el alcance de la Junta Médica.
Las alternativas que tiene el tribunal de San Isidro
Una de las opciones planteadas consiste en no adoptar una decisión inmediata y dejar que cada parte discuta el alcance del episodio durante los alegatos. En ese escenario, los fiscales y los abogados de las defensas deberían explicar qué pruebas consideran confiables y qué consecuencias atribuyen al uso de estudios incorrectos.
Otra posibilidad es disponer la nulidad total de las conclusiones de la Junta Médica. Se trata de una alternativa de gran alcance, porque ese material fue utilizado para interpretar parte de la evidencia médica y para sostener la acusación contra los imputados. Sin embargo, dejar sin efecto la Junta no implica necesariamente que el juicio completo quede automáticamente anulado.
También podría solicitarse una nulidad parcial, limitada a las consideraciones relacionadas con la función renal. Esta vía permitiría retirar del análisis los datos cuestionados sin descartar necesariamente el resto de los informes de los peritos, siempre que el tribunal determine que las demás conclusiones pueden sostenerse con documentación válida.
La audiencia prevista para este jueves apunta justamente a una alternativa intermedia: volver a convocar a especialistas para que indiquen si la confusión modifica sus opiniones. Hernán Trimarchi, Gustavo Di Niro y Fernando Cairo deberán explicar si los estudios de Don Diego tuvieron una influencia concreta, si fueron considerados junto con otros elementos o si las conclusiones principales se mantienen sin esos datos.
Finalmente, los jueces podrían resolver que no corresponde excluir la Junta y valorar el episodio al dictar sentencia. En ese caso, el fallo debería precisar si el análisis nefrológico fue utilizado, qué peso tuvo en la reconstrucción médica y por qué el resto de la evidencia resulta suficiente o insuficiente para sostener cada acusación.
El antecedente que volvió más sensible al proceso
El segundo juicio se desarrolla luego de la nulidad del debate anterior, que quedó afectado por el escándalo protagonizado por la exjueza Julieta Makintach debido a la filmación de una producción documental relacionada con el caso. Ese antecedente incrementó la sensibilidad de la Justicia bonaerense, de los familiares de Maradona y de los siete imputados que participan de este nuevo proceso.
En ese contexto, cualquier irregularidad vinculada con la incorporación, identificación o análisis de una prueba adquiere una relevancia especial. Las defensas buscan preservar las garantías del debido proceso, mientras que las acusaciones procuran evitar que un error administrativo impida valorar elementos que consideran importantes para determinar responsabilidades.
Hasta el momento, las partes coinciden en que el juicio continuará y llegará a un veredicto. La posibilidad de una suspensión total por el episodio de los estudios es considerada remota, aunque todavía pueden producirse discusiones sobre la validez de una parte de la evidencia. La continuidad del debate dependerá de cómo el tribunal interprete las explicaciones de los especialistas y la documentación entregada por la prepaga.
Qué puede ocurrir después de los alegatos
Una vez terminada la producción de prueba, el proceso avanzará hacia los alegatos de fiscales, querellas y defensas. Cada parte presentará su interpretación de los hechos y señalará qué pruebas considera decisivas. En esa etapa también se definirá el lugar que ocupará la Junta Médica, tanto en forma general como respecto del informe nefrológico cuestionado.
Luego, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro deberá dictar sentencia. El fallo tendrá que explicar la valoración de las pruebas y responder a los planteos de nulidad que hayan sido formulados. Si alguna de las partes considera que hubo una aplicación incorrecta de la ley o una valoración defectuosa de la evidencia, podrá recurrir ante el Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires.
Ese eventual recorrido no modifica la obligación del tribunal de resolver el juicio. La discusión sobre los recursos llegará después del veredicto y tendrá sus propios plazos y requisitos. Por ahora, el foco permanece en las declaraciones de los peritos y en la posibilidad de establecer con precisión qué estudios fueron utilizados y qué incidencia real tuvieron.
El caso Maradona expone el riesgo de mezclar identidades clínicas
El episodio también deja una advertencia para sanatorios, prepagas y laboratorios: la identificación inequívoca de los pacientes es una condición básica para la seguridad sanitaria y para la validez de cualquier auditoría posterior. Cuando dos personas comparten nombres o apellidos, los sistemas deben utilizar controles adicionales, como documento, fecha de nacimiento, número de historia clínica y afiliación.
La digitalización de los registros puede mejorar la trazabilidad, pero no elimina por sí sola los errores. Si las plataformas no están integradas o si la carga depende de operadores que ingresan los datos manualmente, una modificación aparentemente menor puede arrastrar información incorrecta durante años. Por eso resultan importantes las verificaciones cruzadas, los registros de cambios y la posibilidad de reconstruir quién cargó o modificó cada dato.
Para los pacientes y sus familias, la situación demuestra la importancia de revisar las historias clínicas cuando se solicita documentación para tratamientos, seguros o procesos judiciales. Para las instituciones, evidencia que los protocolos de identificación deben contemplar no solo la atención cotidiana, sino también la conservación y entrega de archivos ante requerimientos legales.
La cobertura original de este episodio fue publicada por Clarín. El tribunal deberá ahora determinar si el error queda circunscripto a una parte de la prueba o si afecta el valor de las conclusiones médicas incorporadas al debate.
El juicio por la muerte de Maradona continuará con nuevas declaraciones y, posteriormente, con los alegatos de las partes. La resolución del tribunal será clave para saber cómo se ponderará la Junta Médica y si los estudios atribuidos inicialmente al exfutbolista modifican, o no, la reconstrucción de sus últimos días.
Preguntas frecuentes
¿Qué error se detectó durante el juicio por la muerte de Maradona?
Se descubrió que algunos estudios de laboratorio realizados entre 2011 y 2015 y utilizados en el análisis pericial correspondían a Diego Maradona padre, conocido como Don Diego, y no al exfutbolista. La confusión habría surgido porque ambos quedaron asociados a una identificación similar dentro de un sistema de laboratorio.
¿El error puede anular todo el juicio?
Por ahora, la suspensión total del debate aparece como una posibilidad remota. El tribunal puede excluir los estudios cuestionados, limitar la discusión a la parte nefrológica de la Junta Médica o valorar el episodio al dictar sentencia. La decisión dependerá de la incidencia que los peritos atribuyan a esos análisis.
¿Qué ocurrirá en la próxima audiencia?
El tribunal volverá a escuchar a especialistas que participaron del análisis médico. El nefrólogo Hernán Trimarchi, el cardiólogo Gustavo Di Niro y el hepatólogo Fernando Cairo deberán explicar si la utilización de estudios pertenecientes a Don Diego modifica sus conclusiones o si el resto de la documentación permite mantenerlas.
¿Qué vías de apelación existen después del veredicto?
Una vez dictada la sentencia, las partes podrán presentar recursos ante el Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires. Ese trámite se inicia después del fallo y permite cuestionar aspectos jurídicos o la valoración de la prueba, siempre dentro de los requisitos y plazos establecidos por el proceso penal.
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