Tips para mantener tu ropa de cama

Tener un dormitorio ideal no es imposible, y no solo consiste en escoger la ropa de cama, el acolchado, los almohadones y las cortinas de manera que todo tenga un estilo y respete una gama de colores, sino también implica mantenerlo limpio cuidando los procesos y la forma en que cada elemento se lava o asea para que no se estropeen.

En las líneas que siguen daremos unos simples y sencillos tips para mantener impecable este espacio de la casa que siempre debe permanecer agradable y confortable.

En primer lugar, es importante organizar la ropa de cama, verificar que esté cada elemento de cada juego de sábanas, y descartar aquellas sábanas, fundas o acolchados que no tengan su par, o se encuentren gastados o en mal estado, o no pertenezca a la medida de cama que poseemos. Este es un punto de suma relevancia en la organización de cualquier espacio de la casa, no solamente los dormitorios, esto es, aprender a descartar aquello que ya no utilizamos o se encuentra viejo o ajeado.

Además, se aconseja mantener siempre en buen estado de conservación el mueble de la cama. Si tanto la cama como su cabecera son de madera, se deberá mantener con productos de limpieza específicos para maderas, para mantenerla con brillo y buen lustre. Si, por otro lado, la cabecera se tratara de una pieza textil, se podrán utilizar espumas de limpieza en seco.

El colchón es otro elemento del dormitorio que debe ser limpiado y aireado con frecuencia, y es un foco de acumulación de bacterias y ácaros que pueden ocasionar enfermedades o resfríos. Por ello, es recomendable airearlo cada tanto y darlo vuelta. Además, si se posee un cubre colchón o cobertor, sacarlo y lavarlo. El colchón también puede ser aspirado, si se desea realizar una limpieza más profunda, para sacar vestigios de polvo y suciedad que se podrían haber acumulado.

En cuanto a las sábanas, se recomienda lavarlas con agua caliente o templada, entre 40°C y 60°C. No es que las sábanas acumulen manchas difíciles, sino que el lavado con agua caliente asegura la higiene mediante la eliminación de bacterias y ácaros. Pero siempre, y en esto se debe ser muy cuidadoso, se deberá respetar la indicación de las etiquetas y seguir programas especiales o cuidar los jabones si se tratara de fibras delicadas.

Como las sábanas generalmente son de algodón, seleccionando un programa de 60°C en “algodón”, las mismas saldrán completamente limpias y en perfecto estado.

En cuanto al secado, esto dependerá de varios factores. Si se posee secadora, lo más aconsejable es secarlas y volverlas a colocar. La secadora es de mucha utilidad cuando no se cuenta con mucho espacio de secado, o el clima está lluvioso y no se pueden secar al exterior.

Si se planea secar al aire libre, no hacerlo al sol. Esto protegerá los tejidos, evitando que las sábanas pierdan su color, y las blancas no se amarilleen.

Apenas estén secas, retirarlas para evitar que se pongan ásperas.

Para guardar las sábanas te presentamos un método muy práctico: doblar las sábanas y separar por juegos, y una vez dobladas guardarlas en una de las fundas del juego de sábanas. De esta manera, las sábanas formarán un “paquete”, permitiendo de esta manera maximizar el espacio de guardado, y facilitando la ubicación e individualización de cada juego de sábanas.

Para finalizar, y a modo de conclusión, la clave consiste en dedicar un tiempo semanal al aseo del dormitorio, manteniéndolo limpio y libre de polvo, ácaros y bacterias. A los fines de tener una rutina de limpieza, se aconseja realizar el cambio de sábanas cada 7 días. Para ello, se aconseja contar con dos juegos de sábanas de invierno y dos de verano, para contar siempre con un recambio mientras se realiza el aseo.

Fuente: https://www.mayoristadeblanco.com.ar/novedades/tips-para-mantener-tu-ropa-de-cama-5927/