Procopiuk”: el documental que rescata al pionero del cine patagónico
El filme dirigido por Diego Lumerman recupera la figura de Carlos Procopiuk, un realizador neuquino que filmó durante más de medio siglo en la Patagonia y dejó un valioso testimonio del desarrollo cultural y social de la región.

El documental “Procopiuk”, estrenado en el Cine Gaumont, revive la trayectoria de Carlos Procopiuk, un cineasta neuquino que dedicó su vida a registrar la Patagonia desde una mirada local e independiente. Dirigido por Diego Lumerman, el largometraje reconstruye la historia de un hombre que combinó documental, ficción y trabajo comunitario, y que contribuyó a forjar una identidad cinematográfica fuera del eje porteño.
Durante más de cinco décadas, Carlos Procopiuk fue una figura fundamental —aunque poco reconocida— del cine patagónico. Filmó en 16mm, Super8, Super VHS y U-Matic, registrando paisajes, personajes y costumbres del interior neuquino cuando la región apenas figuraba en los mapas culturales del país. Su legado fue recuperado en “Procopiuk”, el documental de Diego Lumerman que actualmente se proyecta en el Cine Gaumont de Buenos Aires.
documental sobre Carlos Procopiuk: Un pionero que filmó la Patagonia desde adentro
Procopiuk creía en el cine como herramienta de identidad y participación. Nacido y criado en Neuquén, impulsó producciones locales en tiempos en que los recursos técnicos eran escasos y el acceso a equipos resultaba limitado. Sin embargo, su pasión lo llevó a experimentar con diversos formatos y técnicas, logrando imágenes de gran valor histórico y estético.
Su obra, que reunió más de medio siglo de rodajes, combina la observación documental con elementos de ficción y fantasía. Esa mezcla, según Lumerman, define su estilo: una mirada que no solo mostraba la geografía sino también la imaginación y la vida cotidiana de los habitantes patagónicos.
La investigación detrás del documental
El director Diego Lumerman conoció la historia de Procopiuk mientras investigaba para su serie “Territorios extraordinarios”, dedicada a los mitos y leyendas del norte neuquino. En pleno proceso, un colega le mencionó a aquel realizador que décadas antes había sobrevolado el río Neuquén en un ala delta con una cámara Super VHS para filmar la región desde el aire, una proeza técnica para su época.
Intrigado por aquel personaje, Lumerman comenzó a rastrear sus películas y testimonios. “Encontré a un hombre de sensibilidad enorme, con una curiosidad que lo llevó a explorar lugares donde casi nadie había filmado”, contó el realizador en entrevistas recientes. Así nació la idea de reconstruir su vida a partir de los recuerdos de familiares, amigos y colaboradores.
La memoria fílmica de una región
El documental no solo recupera imágenes inéditas, sino que también pone en valor el esfuerzo de un creador que trabajó al margen de los grandes circuitos industriales. Procopiuk actuaba, escribía, montaba, producía y enseñaba a los vecinos a usar una cámara. Su cine fue, en gran parte, una forma de comunidad, en la que los pobladores participaban como actores, técnicos o espectadores.
En ese sentido, su figura simboliza la posibilidad de un cine federal, hecho desde las provincias, con recursos propios y una mirada diferente a la centralista visión del cine nacional. Según el catálogo del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2023, donde la película tuvo su estreno mundial en la sección Panorama Argentino, esta obra “recupera un fragmento ignorado del cine argentino”.
Un archivo visual que atraviesa generaciones
Las películas de Procopiuk recorren paisajes rurales, fiestas populares, oficios tradicionales y rostros anónimos del interior neuquino. Gracias al rescate de su archivo —una mezcla de películas caseras y producciones más elaboradas— se puede observar la transformación del territorio patagónico entre los años cincuenta y noventa.
Para Lumerman, ese material no solo tiene valor histórico, sino también emocional. “Cada rollo revelaba una historia distinta: un pueblo que crecía, un puente nuevo, una celebración popular. Esas escenas son parte de la memoria colectiva del sur argentino”, explicó el director.
El documental reconstruye ese universo con cuidado artesanal, alternando entrevistas, registros originales y animaciones que ilustran los pasajes perdidos de su filmografía. El resultado es una obra que combina nostalgia, investigación y homenaje.
De Neuquén al Gaumont: una historia que vuelve al centro
El estreno en el histórico Cine Gaumont —ubicado en la avenida Rivadavia 1635, frente al Congreso— simboliza un retorno simbólico de la Patagonia al mapa cultural nacional. Cada función, programada a las 19.15, ofrece la posibilidad de descubrir a un autor que filmó con pasión y sin apoyos institucionales.
El público que asiste a las proyecciones suele sorprenderse por la amplitud de su obra, que abarca desde cortometrajes experimentales hasta ficciones de aventura y piezas documentales. Muchos espectadores destacan la vigencia de su mirada, capaz de anticipar debates actuales sobre la representación regional en el cine argentino.
La deuda del cine argentino con sus márgenes
Durante décadas, la historia oficial del cine argentino estuvo dominada por nombres de Buenos Aires. Recién en los últimos años comenzaron a reconocerse los aportes de realizadores del interior. En ese contexto, “Procopiuk” funciona como un gesto de reparación y memoria. La película restituye a su protagonista al lugar que le corresponde dentro del patrimonio audiovisual del país.
Críticos especializados han señalado que este tipo de obras contribuyen a descentralizar la producción y abrir nuevas rutas para la creación en provincias como Neuquén, Río Negro o Chubut. Allí, la formación de nuevas generaciones de cineastas encuentra inspiración en figuras como la de Procopiuk, que demostró que el cine podía gestarse desde cualquier rincón del país.
Repercusiones y recepción en el ámbito cultural
Desde su presentación en Mar del Plata, el documental ha sido comentado en medios nacionales y regionales. Diversos espacios culturales patagónicos han manifestado su interés en proyectarlo y acompañarlo con charlas y talleres sobre preservación audiovisual. La película también alienta proyectos de digitalización de archivos domésticos, un proceso clave para rescatar materiales que hoy corren riesgo de deterioro.
El estreno coincide con un renovado interés por la memoria fílmica del interior argentino. Universidades y organismos culturales trabajan en la catalogación de registros antiguos, lo que permite comprender cómo el cine acompañó el desarrollo social y económico de las provincias.
Las raíces de un cine independiente auténtico
El espíritu autodidacta de Procopiuk anticipó la filosofía de muchos realizadores contemporáneos que producen con bajo presupuesto pero con una fuerte impronta local. Su ejemplo muestra que la independencia no se limita a lo económico, sino que implica una actitud frente a la creación y la distribución del conocimiento.
Para Lumerman, rescatar esa tradición es fundamental: “Procopiuk no esperaba reconocimiento, solo quería filmar. Su obstinación contagió a generaciones enteras”. Esa herencia cultural, más allá de lo cinematográfico, habla del valor de la persistencia y la pasión como motores de transformación.
El valor patrimonial de la obra de Procopiuk
Actualmente, parte del material recuperado se conserva en colecciones familiares y archivos provinciales. Se proyecta su digitalización completa para garantizar su preservación. Los especialistas destacan que estas iniciativas resultan esenciales para mantener vivas las memorias regionales, muchas veces relegadas frente a las producciones comerciales.
El caso de Procopiuk también plantea preguntas sobre la circulación de los contenidos: ¿cómo acercar estos testimonios visuales a las nuevas audiencias? Proyectos educativos, proyecciones itinerantes y plataformas públicas de streaming podrían ofrecer respuestas concretas en los próximos años.
Proyección cultural y digital del cine patagónico
La recuperación de la figura de Procopiuk tiene impacto más allá del ámbito cultural. Para los emprendimientos audiovisuales y turísticos del sur argentino, su legado se convierte en una fuente de identidad y promoción. Las imágenes que capturó hace medio siglo hoy pueden difundirse en nuevos formatos digitales, impulsando la visibilidad de la región y favoreciendo la producción local.
Desde la perspectiva de la comunicación digital, la existencia de un archivo audiovisual propio fortalece la estrategia de posicionamiento de destinos y marcas culturales. Cada registro digitalizado amplía la presencia del territorio en buscadores y redes, lo que puede traducirse en mayor reconocimiento y oportunidades para artistas y emprendimientos.
El documental de Diego Lumerman, al rescatar ese pasado, también ilumina el futuro de una industria en crecimiento. La Patagonia ya no es solo escenario, sino protagonista de sus propias historias.
El filme puede verse actualmente en el Cine Gaumont, donde continuará en cartelera durante las próximas semanas.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Carlos Procopiuk?
Carlos Procopiuk fue un realizador neuquino que filmó durante más de 50 años en la Patagonia. Su obra combina documental, ficción y registro comunitario, y es considerada pionera del cine independiente en el sur argentino.
¿Quién dirigió el documental 'Procopiuk'?
El documental fue dirigido por Diego Lumerman, cineasta neuquino que descubrió la historia de Procopiuk durante una investigación para otro proyecto. Es su primer largometraje y tuvo estreno en el Festival de Mar del Plata.
¿Dónde se puede ver el documental 'Procopiuk'?
La película se proyecta en el Cine Gaumont de Buenos Aires, ubicado en Avenida Rivadavia 1635, todos los días a las 19.15. También se prevén futuras funciones en festivales y espacios culturales de la Patagonia.
¿Por qué es importante la figura de Procopiuk para el cine argentino?
Procopiuk representa el espíritu de un cine federal, producido desde las provincias con una mirada propia. Su trabajo documenta la transformación social y cultural de la Patagonia y demuestra que el cine puede nacer fuera del eje porteño.
¿Qué impacto tiene el documental para la cultura patagónica?
El filme impulsa la valorización del patrimonio audiovisual del sur argentino y fomenta nuevas iniciativas para preservar y difundir la memoria fílmica regional en formatos digitales actuales.
Seguí leyendo
Explorá más notas y secciones de Noticias Web Argentina.




